Fábula ha cambiado. Esta flamante página web da testimonio de un nuevo estilo y nuevas metas. Mas no se trata, aunque también, de una mera cuestión de diseño: Fábula quiere crecer, y esto es solo el comienzo.

Lo primero, pretendemos darle más realce al objeto en sí. Fábula quiere revestirse de belleza sensible, quiere ofrecerte un artículo irrepetible que querrás coleccionar y conservar entre tus tesoros. Así, la revista se acerca en su maquetación al libro; los textos se ilustran con unas exquisitas acuarelas inspiradas en cada poema y cada relato; damos la bienvenida a narrativas gráficas inéditas que conectarán con un público más joven; y un fotorreportaje original inspirado en el acto de escribir o leer se incluirá en cada número. El papel querrá que lo acaricies, que lo mimes, que jamás pienses que una pantalla pudiera provocar el mismo enamoramiento.

Revista Fábula 43

Por supuesto, mantenemos la intención fundacional que nos ha guiado a lo largo de estos veintitantos años: una revista para lectores que escriben y para escritores que leen. Un espacio que conceda oportunidades a esos centenares, acaso miles, de autores cuyo nombre aún no brilla (pero merecería, o lo merecerá). Y consciente de esta misión de difundir lo que debe ser difundido, Fábula pretende salir a más encrucijadas, proyectarse con más amplitud, volverse una referencia imprescindible como sello de calidad de la creación literaria amateur en castellano.

Para este ambicioso proyecto contamos con el apoyo de un creciente grupo de autores que han conseguido hacerse un nombre en el mundo del libro. Así, en este número 43 nos han cedido sus palabras Luis García Montero, Fernando Aramburu o Espido Freire, entre otros. El apoyo de esta primera línea de escritores nos ayuda a crear comunidad literaria, e ilumina el camino que guía al autor aficionado entre las páginas de Fábula. Como símbolo de esta impronta, cada nuevo número reflejará la huella irrepetible de la madrina o el padrino que lo presenta, plasmada, entre otros modos, en el título manuscrito de la revista.

Revista Fábula

Un ingrediente capital para trazar estas nuevas metas y potenciar la marca Fábula ha sido la incorporación de nuevas caras al Consejo Editorial. Cada persona que forma parte de este núcleo de entusiastas aporta sus sueños, sus proyectos, acaso sus locuras. Mi papel al frente de Fábula (¡veintidós años!) va siendo más el de un director de orquesta que cuenta con el virtuosismo de sus intérpretes y se limita a darles la entrada en el momento oportuno. El resultado es una sinfonía armónica repleta de nuevos matices y sentidos.

Lo dicho. Fábula está empeñada en crecer. Y esto es solo el comienzo.